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Opinion

“BRASIL ALEMANIA: MAIS UM! ”

Ya mucho se debe haber dicho y escrito sobre la sorprendente pero no por eso imprevista derrota brasileña. Pero ante un ambiente saturado de opiniones sobre el tema, no quiero ser menos, a riesgo de repetir lo que alguien ya haya comentado por ahí..... .

Opinion

“ CUADRADO, LA “VESPA” DE LA SELECCIÓN COLOMBIANA”
Colombia fue una de las sensaciones positivas del Mundial de Brasil. Su juego de ataque sorprendió a propios y extraños. Velocidad, calidad y la presencia de atacantes letales como Teófilo Gutiérrez o Jackson Martínez. En cuartos de final fue un duro rival para Brasil, y dejó su sello ante la pentacampeona del mundo.... ...



Hasta siempre Di Stéfano

LA SAETA RUBIA, EL ARGENTINO MEJOR FUTBOLISTA EUROPEO DE TODOS LOS TIEMPOS


Pese a la euforia mundialera no pasó desapercibida la muerte de Alfredo Di Stéfano, aunque no sobreviven muchos de quienes lo vieron jugar en directo, y un sorprendente porcentaje de “amantes del fútbol” no tenían idea quién fue La Saeta Rubia.

Alfredo Stéfano Di Stéfano Laulhé, delantero argentino, debutó en River Plate en 1945, cedido en préstamo a Huracán y luego vuelve a River. Logra el título y también es el goleador del torneo. En 1949 es contratado por Millonarios de Bogotá. El traspaso no nos puede parecer muy espectacular, pero aquella era una época de bonanza económica del fútbol colombiano, que llevó a sus tierras a figuras de la talla de Adolfo Pedernera y José Manuel Moreno (integrantes de la mítica “Máquina” de River Plate), dos de los más grandes futbolistas argentinos de todos los tiempos, teniendo entonces los caribeños una liga llena de estrellas pero sin grandes figuras locales.

Nuevamente Di Stéfano lo gana todo con Millonarios y da el gran salto: Ficha por el Real Madrid. Para ponerlo en perspectiva: en esa época era rarísimo que un sudamericano llegara a jugar a Europa. Tenía que ser extraordinariamente talentoso para que su fama atravesara el océano. El régimen franquista, además estaba interesado en dar una buena imagen de España al mundo y, así como en 1936 utilizaron tropas marroquíes para defender el nacionalismo español, ahora un uruguayo (Santamaría), un húngaro (Puskas), un polaco-francés (Kopa) y dos argentinos (Rial y Di Stéfano) iban a mostrar la mejor cara del fútbol hispano.

Su traspaso estuvo marcado por una polémica con el Barcelona, que también quería ficharlo, pero finalmente los catalanes cedieron, pues pensaron que ese argentino no iba a rendir en la liga española. ¿Rindió La Saeta Rubia en el Real Madrid? Les daré números: ocho títulos de liga en diez años, cinco veces goleador, cinco copas de Europa consecutivas, dos vicecampeonatos en dicha competencia y una copa Intercontinental.

Por la selección argentina logró la copa América 1947, pero de ahí no volvió a defender la albiceleste. En 1957 se nacionaliza español e inmediatamente fue convocado a vestir la casaquilla roja (en esa época la FIFA permitía esas situaciones). Pero por esas cosas del destino, jamás pudo disputar un mundial: En 1950 y 1954, Argentina se marginó del torneo, en 1958, por España, no clasificó y en 1962 se lesionó en el penúltimo partido de preparación.

Nota entre líneas: En aquellos años tanto España como Italia se nutrieron del talento sudamericano para sus selecciones, con nacionalizandos, repatriandos y descendientes. Casi la mitad del equipo de Italia campeón de 1934 y 1938 estaba compuesto por “italianos de ultramar”, o sea, argentinos.

Di Stéfano oficiaba de delantero, pero no era un hombre de área, podía echarse muy atrás, tenía un gran manejo del balón, velocidad, dribling y un remate a la carrera mortífero; algo similar al brasileño Ronaldo, por poner una referencia más cercana.

Ya, me dirán, en esa época se jugaba más lento y se marcaba distinto. Sí. Pero las pelotas pesaban el doble que las de ahora, no habían sustituciones (si te lesionabas tenías que seguir jugando igual), y no existían tarjetas amarillas ni rojas ni ninguna de esas políticas FIFA de “cuidar al talentoso”: una estrategia común en esos años era básicamente moler a patadas al equipo rival hasta que no pudieran caminar. El fútbol era para machos y no algo tan simple de jugar como se imaginan.

A fines del siglo XX la FIFA se abocó a la tarea de escoger al jugador del siglo y se produjo la gran polémica gran. Según los viejos era Di Stéfano, según los románticos y la IFFHS era Pelé, según los europeos era Johan Cruyff. Y según Fernando Niembro y Fox Sports, era Diego Maradona. El revuelo fue tal que hubo que dividir el galardón en pedacitos (en realidad separarlo por épocas) y le tocó una parte a cada uno.

Como un último dato curioso, la revista France Football otorgó al argentino Di Stéfano el título de “Mejor futbolista europeo de todos los tiempos”. Cosas del balompié.

Cristian Orellana Garrido, nacido en Santiago en 1971. Aficionado al fútbol aunque mal jugador, lo lee más que lo juega. Casi nunca grita los goles y esto lo hacía antes que Bielsa. Tuiter: @crisporellana - Face: facebook/crisporellana

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